Ciudad de México a 09  de Diciembre (MENSAJE POLÍTICO/CÍRCULO DIGITAL).-Ante la presión de partidos y organizaciones pro derechos humanos, el Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, pidió al Senado someter a una más amplia discusión el dictamen en torno a la Ley de Seguridad Interior, lo que augura que este año no será aprobada y quizá permanezca en la congeladora del Congreso de la Unión al término del sexenio.

El proyecto se enfrentó primero al boicoteo de partidos, que pretendieron condicionarlo a la creación de un Mando Mixto policiaco entre la federación-estados-municipios, pese a la evidente incapacidad y corrupción en que se encuentran involucradas no sólo las policías, sino las agencias del Ministerio Público en todo el territorio nacional.

La puntilla final se dio esta semana, con el rechazo de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y con el discurso del ganador del premio de Derechos Humanos, Miguel Álvarez, que cuestionó también el contenido de la nueva ley de seguridad interior. Tras este cúmulo de opiniones Peña Nieto decidió dar marcha atrás.

“Desde aquí hago un llamado al propio Senado de la República para que amplíe los espacios de acercamiento con las distintas organizaciones de la sociedad civil, para poder escuchar todas las voces y poder enriquecer lo que eventualmente el Senado esté resolviendo en alcance a esta iniciativa presentada”,

“El respeto a los derechos humanos es una condición básica y necesaria para la existencia de sociedades democráticas; para lograrlo es vital el trabajo que realizan las y los ciudadanos, porque sólo a través del esfuerzo conjunto entre sociedad y gobierno es posible construir un país de libertad, dignidad e igualdad de derechos”, señaló.

Luego agregó que, con un marco jurídico integral, instituciones sólidas, servidores públicos comprometidos y una sociedad civil activa, crítica y propositiva, “podremos hacer realidad el México en paz que todos anhelamos”.

Peña Nieto subrayó que la iniciativa de Ley de Seguridad Interior se inscribe en la misión de contar con un marco jurídico adecuado para el país, y que el segundo elemento para lograr el respeto pleno de los derechos humanos es asegurar que el Estado cuente con instituciones adecuadas para garantizar el cumplimiento de la ley.

El presidente Enrique Peña Nieto hizo un llamado al Senado a ampliar los espacios de diálogo y acercamiento con las distintas organizaciones de la sociedad civil para escuchar todas las voces y enriquecer lo que resuelva sobre la Ley de Seguridad Interior.

En el marco de la entrega del Premio Nacional de Derechos Humanos al activista Miguel Álvarez Gándara, Peña reiteró el apoyo del gobierno para que no quede impune el asesinato de Silvestre de la Toba Camacho, ómbudsman de Baja California Sur, y de su hijo Fernando de la Toba, y subrayó que ha instruido a diversas instituciones a definir medidas adicionales para proteger la labor de quienes defienden las garantías individuales.

En el acto, realizado en la residencia oficial de Los Pinos, Peña Nieto expuso que “el reto que tenemos todos, sociedad y gobierno, es hacer compatible la actuación de las fuerzas armadas, hoy indispensable en muchas regiones del país, con la necesidad de construir instituciones civiles eficaces y hacerlo en un marco de respeto pleno a los derechos humanos”.

Con Información de LaRedsocial