*Juan Martínez Veloz

Es frecuente en algunos países hacer comparaciones de líderes políticos. En México durante las elecciones se hacen comparaciones (negativas o positivas) para tratar de influir en el electorado.

Recientemente un prestigiado Premio Nobel de Economía comparo la figura de Lic. Andrés Manuel López Obrador (AMLO) con la de Luis Ignacio Lula Da Silva ex presidente de Brasil.

No sabemos si lo hizo con el fin de ayudar o perjudicar a AMLO; el Lula de 2017 no es el Lula de 2002-2010 que gobernó Brasil y estaba de moda en América del Sur.

Hoy existe un desgaste de las izquierdas en América del Sur (algunos países, no en todos). Se vio en 2016 con la destitución de Dilma Rousseff como presidenta de Brasil (muy cercana a Lula), las derrotas en Argentina del Peronismo en 2015 y 2017, la pérdida del referendo en Bolivia para la reelección de Evo Morales (2016).

En contrapartida las izquierdas triunfaron en Venezuela (elecciones regionales) y presidente de la república en Ecuador en 2017.

Creemos en el refrán popular de que “son odiosas las comparaciones”, por lo que solo daremos elementos para que la ciudadanía pueda sacar sus propias conclusiones.

Las analogías y diferencias de México con  América Latina (países colonizados por España, Portugal y Francia) pueden realizarse desde varios puntos de vista: económico, político, deportivo, cultural,  entre otros.

Desde la óptica económica y geográfica es indudable que hoy en día los mexicanos somos más “norteamericanos” (de América del Norte) que “latinoamericanos”.

A muchos mexicanos ya se “nos olvido” a  la separación de Texas de México y de Coahuila en 1836,  guerra de 1845- 1847con EUA, el golpe militar a Madero en 1913, la persecución de Pancho Villa en Chihuahua por el ejército americano en 1916 (Expedición Punitiva), entre otros agravios.

El intercambio económico tan fuerte  y la migración mexicana hacia Estados Unidos  hace tener a México   una relación estrecha de vecindad y de cooperación en temas económicos, de seguridad y una influencia cultural reciproca, mucho más que con América del Sur.

También para bien  (en una parte) y para mal en otra,  los últimos gobiernos  de México le apostaran “casi  todo” a la relación con los vecinos de norte; la firma del tratado de libre comercio (TLCAN)  con Estados Unidos y Canadá en 1992  es un buen ejemplo de ello.

En Suramérica en cambio el Mercado Común del Sur (MERCOSUR) liderado por Brasil y que agrupa económicamente a la mayoría de las naciones sudamericanas (Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay, Venezuela, Bolivia, Chile, Colombia, Perú y Ecuador) busca construir su propio futuro y no estar esperanzado a lo que pase en el Vecino del Norte (EUA), esa es la gran diferencia con México.

En la mayoría de los países del sur del continente se han observado después de las dictaduras  militares de mediados del siglo XX procesos  de democratización a partir de 1999 que han llevado al poder a gobiernos de izquierda en Argentina,  Brasil,  Bolivia, Venezuela, Chile, Uruguay, Ecuador; la excepción es Colombia más cercana a la política exterior norteamericana y Argentina donde los conservadores (coalición Cambiemos) están de nueva cuenta en el poder a partir de 2016.

En México con orgullo podemos decir que tenemos el sistema político más estable de América Latina. A diferencia con nuestros hermanos del Sur, no hemos tenido gobiernos de facto  (militares) desde 1913 (Victoriano Huerta).

AMLO  y LULA

Difícil hacer una comparación entre Luis Ignacio “Lula” Da Silva y AMLO por la sencilla razón de que el líder brasileño ya ha gobernado dos veces su país (2002 a 2010). Lula antes de ser presidente de Brasil fue líder sindical metalúrgico y fundador del Partido de los Trabajadores (en 1980).

En el caso de AMLO ha sido dos veces candidato presidencial entre 2006 y 2012 sin haber logrado aun el cargo. Todo parece indicar que será de nuevo candidato presidencial en 2018. AMLO es licenciado en Ciencias Políticas egresado de la UNAM y ha participado en diferentes partidos políticos.

AMLO no tiene el perfil de origen de líder sindical y laborista  como Lula. Sus planteamientos sobre los problemas entre el capital y trabajo en su “Proyecto Alternativo de Nación”  de 2004 son escasos.

Quizás un aspecto donde existe cierta similitud entre AMLO y Lula es que ambos intentaron en dos ocasiones ocupar el cargo de presidente sin conseguirlo.

Lula contendió por la presidencia de Brasil sin lograrlo en 1989 (gano Fernando Collor de Melo) y 1994 (triunfó Fernando Henrique Cardoso).

México ha celebrado dos elecciones presidenciales (2006 y 2012) después de la alternancia política en 2000.  En esas dos elecciones AMLO  ha sido importante protagonista sin obtener el cargo de presidente de la república.

Lula ya ha gobernado Brasil 2 veces y hoy en 2017 al parecer lo intentara de nuevo para la próxima elección. En Brasil esto se puede, en México no.  En cambio, AMLO no ha gobernado México país, solo ha administrado la Ciudad de México (CDMX) en el periodo (2000-2006).

Personalmente veo a AMLO como un político nacionalista (inspirado en Benito Juárez), mas regional (solo en México) que latinoamericanista,   conservador y pragmático (en lo político) y social en lo económico (anti neoliberal)  con especialmente énfasis en las políticas sociales a favor de los pobres.  No es propiamente un líder del estilo de las izquierdas en Sudamérica con una fuerte tendencia anti norteamericana. Difícil compararlo con alguien en especial de los líder de sur del continente.

El hecho de que en México exista la No Reelección Presidencial desde 1917 (interrumpida momentáneamente en 1928 y restablecida en 1933) hace también difícil la comparación de líderes mexicanos con  líderes sudamericanos que son proclives a esa prácticas políticas que para nosotros los mexicanos han sido negativas y superadas en el pasado.

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