Por la Espiral

CLAUDIA LUNA PALENCIA

            Era de esperarse: Janet Yellen dejará su cargo al frente de la Reserva Federal, ni ella ni sus ideales ni su visión de la política monetaria encajan dentro del nuevo gobierno encabezado por el demente que ocupa la Casa Blanca.
            No me gustan los descalificativos facilones pero cada vez me convenzo más que Donald Trump es un tipo con ciertos rasgos  esquizoides -que no de genialidad- que rayan en la perversidad y bien pueden provocar un desastre.
            Hace unos días comentaba con un grupo de amigos que el arribo de un outsider como él, de poco bagaje político, pero con proyección mediática está siendo utilizado como aliciente para aupar a muchos grupos extremistas en busca del poder.
            El razonamiento es que si Estados Unidos no ha colapsado después de que Trump asumió el poder entonces el aliciente invita a intentarlo para muchos otros outsiders con ideas políticamente contrarias a los consensos globales y primordialmente incendiarias.
            En ese lindero no encajaba alguien como Yellen forjada al calor de la tecnocracia pragmática norteamericana, su salida era inminente y anunciada desde el mismo día en que Trump ocupó la Casa Blanca.
            Ahora bien uno de los cargos más relevantes  es precisamente la cartera de la Reserva Federal que demanda, por lo menos hasta ahora, cierta prudencia y una personalidad sagaz que sepa lidiar además con la presión encima de la prensa interna e internacional, y los ojos acuciosos de  los mercados financieros.
            Si hay un puesto en Estados Unidos que ocupa la atención de la opinión pública es precisamente la FED no es únicamente sapiencia y el don de saber estar es también la cualidad de la prudencia.
            Un desliz puede inclusive desestabilizar los mercados financieros globales, un mal gesto, un tono inadecuado o bien una señal contradictoria; recordemos que los inversores internacionales tienen la piel sensible y demandan de las autoridades monetarias y financieras claridad de pensamiento así como de decisión.
            En el caso de Yellen, ella es una convencida de que la política monetaria debe ser menos expansiva sobre todo para reforzar la recuperación económica vía el ahorro externo.
            Pero su disposición a ajustar al alza las tasas de interés es de corte moderado no agresivo como lo pretende Trump que ya en campaña vendió un súper dólar y tasas de interés elevadas para aspirar la  inversión extranjera a su favor.
A COLACIÓN
            México tiene los frentes muy complicados en el renglón del entendimiento con su vecino del norte mientras dure el mandato de Trump quien hábilmente va construyendo todos los días su  campaña para la reelección y así quedarse hasta 2025.
            No es únicamente trastocar sus relaciones comerciales poniendo en vilo el NAFTA-TLCAN y además con la capacidad de condicionar a México, un asunto delicadísimo por ser injerencista.
            ¿Qué tal si la Casa Blanca condiciona las negociaciones a por ejemplo la ruptura de relaciones con Corea del Norte o bien la reubicación de la embajada de México en Israel de Tel Aviv a Jerusalén?
            Esto es que la condición de Trump sea el alineamiento total con sus propios intereses geoestratégicos un “o estás conmigo o no  lo estás”; y desde luego eso tiene consecuencias externas en cuanto a credibilidad.
            Lo que hasta este momento es un hecho son las consecuencias internas del viraje en la política monetaria de la Reserva Federal que han provocado reajustes alcistas en las tasas de interés aztecas y sobre todo una revalorización del dólar respecto del peso.
            Que la moneda mexicana vaya a cerrar 2017 cerca de los 21 pesos por dólar no es para nada una buena noticia, no influye optimismo, si a partir de 2018 la nación vecina aprieta el acelerador de los ajustes alcistas en las tasas y le pone la capa de súper dólar a su moneda, México y su nuevo gobierno deberán tener un Plan B pero desde la misma campaña presidencial.
Directora de Conexión Hispanoamérica, economista experta en periodismo económico y escritora de temas internacionales
@claudialunapale